PROGRAMA ACADÉMICO
 
 
 
 
   
               
 
     
 


Visión:
Cristo para las Naciones


Misión:
Conocer y dar a conocer a Dios y a Jesucristo (Juan 17:3) enseñando (Mateo 28:20) y formando a creyentes por medio de la Palabra de Dios y el Espíritu Santo (Efesios 6:14); transformándolos en discípulos (Mateo 28:19), adoradores (Juan 4:23) y servidores (Santiago 1:22-25), que impacten a su mundo (Hechos 1:8) para la extensión de su reino (Mateo 6:10).


Ejes Rectores:
Son las directrices para poder determinar la currícula y los lineamientos que deben tener el personal en general del instituto, marcando el sentido de la organización.

1. El Padre, Jesucristo y el Espíritu Santo
2. La Palabra de Dios
3. Adoración
4. El Servicio


Valores:

1.CONOCER:
Relacionarme de forma personal e íntima con Dios, identificando quién es Él, mostrando quien soy, que anhela de mi, para cumplir su propósito para mi vida.”

Jeremías 9:24 – “Si alguien ha de gloriarse, que se gloríe de conocerme y de comprender que yo soy el Señor, que actúo en la tierra con amor, con derecho y justicia, pues es lo que a mí me agrada afirma el Señor.”

Juan 17:3 - “Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero,
y a Jesucristo, a quien tú has enviado.”



2. ENSEÑAR:
Aprender aplicar los principios eternos contenidos en la Palabra de Dios, para transformar mi vida y mi mundo.

Salmo 119:11 - “En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti.”

2 de Timoteo 2:15 – “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.”

2 de Timoteo 3:16-17 - “Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia, a fin de que el siervo de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra.”

Efesios 4:11-12 – “Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros evangelistas; y a otros, pastores y maestros, a fin de capacitar al pueblo de Dios para
la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo.”



3. OBEDECER:
Transformarme en un discípulo de Jesucristo por medio de la obediencia al Padre y al Espíritu Santo.

I Samuel 15:22-23 - “¿Qué le agrada más al Señor: que se le ofrezcan holocaustos y sacrificios, o que se obedezca lo que él dice? El obedecer vale más que el sacrificio, y el prestar atención, más que la grasa de carneros.”

Mateo 22:35-40 - “Uno de ellos, experto en la ley, le tendió una trampa con esta pregunta: --Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante de la ley? --Áma al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente' --le respondió Jesús--. Éste es el primero y el más importante de los mandamientos. El segundo se parece a éste: Áma a tu prójimo como a ti mismo.‘ De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas.”

Romanos 12:1-2 – “Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.”



4. COMPARTIR:
Dar a conocer las buenas noticias de Dios, extendiendo su Reino a todo pueblo, lengua y nación en todo el mundo.

Mateo 24:14 - “Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin.”

Romanos 15:20 – “Y de esta manera me esforcé a predicar el evangelio, no donde Cristo ya hubiese sido nombrado, para no edificar sobre fundamento ajeno.”



5. SERVIR:
Disposición de todo lo que soy y tengo, para la edificación del Cuerpo de Cristo.

Efesios 2:8-10 - “Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios, no por obras, para que nadie se jacte. Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica.”

Santiago 1:22-25 – “No se contenten sólo con escuchar la palabra, pues así se engañan ustedes mismos. Llévenla a la práctica. El que escucha la palabra pero no la pone en práctica es como el que se mira el rostro en un espejo y, después de mirarse, se va y se olvida en seguida de cómo es. Pero quien se fija atentamente en la ley perfecta que da libertad, y persevera en ella, no olvidando lo que ha oído sino haciéndolo, recibirá bendición al practicarla.”



6. IMPACTAR:
Vivir con pasión la vida Cristiana imprimiendo a Dios en las personas.

Juan 1:12-13 – “Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios. Éstos no nacen de la sangre, ni por deseos naturales, ni por voluntad humana, sino que nacen de Dios.”

Gálatas 4:19 – “Queridos hijos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto hasta que Cristo sea formado en ustedes.”

Efesios 5:1-2 – “Por tanto, imiten a Dios, como hijos muy amados, y lleven una vida de amor, así como Cristo nos amó y se entregó por nosotros como ofrenda y sacrificio fragante para Dios.”



7. ADORAR
Reconocer que Dios es Dios, y reverenciarlo permanentemente.

Salmo 100:1-3 – “Reconozcan que el Señor es Dios; él nos hizo, y somos suyos. Somos su pueblo, ovejas de su prado. Entren por sus puertas con acción de gracias; vengan a sus atrios con himnos de alabanza; denle gracias, alaben su nombre.”

Salmo 115:1 – “La gloria, Señor, no es para nosotros; no es para nosotros sino para tu nombre, por causa de tu amor y tu verdad.”

Hebreos 12:28-29 – “Así que nosotros, que estamos recibiendo un reino inconmovible, seamos agradecidos. Inspirados por esta gratitud, adoremos a Dios como a él le agrada, con temor reverente, porque nuestro "Dios es un fuego consumidor”.



8. AMISTAD:
Relación personal y profunda que me lleva a la corresponsabilidad con los demás.

Juan 13:34-35 - ”Este mandamiento nuevo les doy: que se amen los unos a los otros. Así como yo los he amado, también ustedes deben amarse los unos a los otros. De este modo todos sabrán que son mis discípulos, si se aman los unos a los otros.”

Juan 15:15 – “Ya no los llamo siervos, porque el siervo no está al tanto de lo que hace su amo; los he llamado amigos, porque todo lo que a mi Padre le oí decir se lo he dado conocer a ustedes.”



 
     
 
     
 
 
     
   
     
   
     
     
 
 
 
 

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